Bilingual text – texto bilingüe (English–español)
When learning Spanish, there are many different approaches you can choose from. Some learners prefer a full immersion method from day one, while others like to build their knowledge step by step, combining different strategies. There is no single “best” method: what works depends largely on the learner’s personality, learning style, and previous language-learning experience.
Based on my own personal journey learning English, I tried almost everything: language academies, language exchanges, total immersion, conversation groups, private tutors, intensive courses, and more. From all those experiences, I’ve learned that every method has its pros and cons, and I would never claim that one is universally better than the others.
However, there is one thing I truly believe would have helped me enormously at the beginning, especially during full immersion while living in an English-speaking country: being able to understand certain grammatical structures and concepts through explanations in my native language.
The Pedagogical Value of a Shared Language
From a pedagogical perspective, especially at beginner and lower-intermediate levels, having extra linguistic support is essential. Learners need the confidence of knowing they will truly understand why a structure works the way it does, and how to make sense of it logically.
At early stages, this understanding cannot always come from the target language itself, because the learner simply doesn’t have the necessary level yet. Instead, it should come from a shared language with the teacher, a language both feel comfortable using to clarify doubts and explain complex ideas.
And for more advanced levels, this is useful too.
This is how I see it: imagine you go to the gym for your usual cardio and weight training session, and your coach tells you that today’s workout will last two hours without breaks. No sitting down, no stopping, not even a minute to catch your breath or take a sip of water.
That’s how language learning/practice can feel sometimes. And just like in training, there are moments when it’s healthy to pause, catch your breath, relax… and then keep going.
Don’t be afraid to switch back to your native language for a while. You’re still immersed in the process. You won’t forget what you’ve learned, and you’re not being “unfaithful” to your learning journey.
Progress doesn’t come from pushing nonstop, it comes from consistency, balance, and knowing when to rest.
The Psychological Side of Learning a Language
There is also a very important psychological aspect to consider. Not being able to communicate effectively can generate frustration, anxiety, and mental fatigue. Having occasional “language breaks” during class, small oases of clarity, can make a huge difference. These moments provide relief, reassurance, and emotional balance, which are often overlooked but crucial in language learning.
Benefits of Having a Bilingual or Multilingual Spanish Teacher
Here are the main advantages of learning Spanish with a bilingual or multilingual teacher who shares your language:
– Shared learning experience
Your teacher has already gone through the process of learning one or more foreign languages. They understand learning curves, plateaus, challenges, and can offer practical advice based on their own experience.
– Comparison between languages
You can compare structures between English and Spanish (or other languages), identify similarities and differences, and use them strategically to your advantage.
– Faster learning process
Communication flows more smoothly. There are no unnecessary “blocks” when explaining grammar, vocabulary, or pronunciation, which makes learning more efficient.
– Reduced frustration and anxiety
Your shared language becomes a lifeline. Knowing you can always fall back on it creates safety and confidence.
– Anticipation of common mistakes
A bilingual teacher can predict typical errors related to pronunciation, phonetics, grammar, and comprehension that speakers of your language tend to make and address them proactively.
– Clearer and more precise explanations
While gestures, visuals, and immersion techniques are essential, especially at the beginning, having clear explanations in your own language can be extremely helpful for understanding key aspects of Spanish.
Finding the Right Balance: Support and Immersion
From this point on, I always encourage my students to interact as much as possible with native Spanish speakers and take advantage of every opportunity for immersion. At the same time, it’s important not to neglect the emotional and psychological side of learning a language, which can sometimes feel lonely.
For reasons of efficiency, emotional well-being, and long-term success, I firmly believe that having this type of linguistic support in the classroom is not only helpful, but fundamental.
SPANISH VERSION BELOW:
¿Por qué es importante compartir un mismo idioma con tu profesora de español?
A la hora de aprender español, existen muchos enfoques diferentes. Algunas personas prefieren un método de inmersión total desde el primer día, mientras que otras optan por construir su conocimiento poco a poco, combinando distintas estrategias. No existe un método “mejor” que otro: lo que funciona depende en gran medida de la personalidad del estudiante, su forma de aprender y su experiencia previa con los idiomas.
Basándome en mi propia experiencia aprendiendo inglés, probé prácticamente de todo: academias, intercambios de idiomas, inmersión total, grupos de conversación, clases particulares, cursos intensivos, entre otros. De todas esas experiencias he aprendido que cada método tiene sus ventajas y desventajas, y no me atrevería a afirmar que uno sea mejor que otro de forma universal.
Sin embargo, hay algo que estoy convencida de que me habría ayudado muchísimo al principio, especialmente durante la inmersión total, cuando vivía en un país de habla inglesa: poder comprender mejor ciertas estructuras gramaticales y conceptos a través de explicaciones en mi lengua materna.
El valor pedagógico de compartir un idioma
Desde una perspectiva pedagógica, especialmente en los niveles iniciales y de nivel intermedio bajo, contar con un apoyo lingüístico adicional es fundamental. Los estudiantes necesitan la confianza de saber que realmente comprenderán por qué una estructura funciona de determinada manera y cómo darle sentido de forma lógica.
En las primeras etapas, esta comprensión no siempre puede venir del propio idioma meta, porque el alumno simplemente aún no tiene el nivel necesario. En su lugar, debería venir de una lengua compartida con la profesora, un idioma en el que ambos se sientan cómodos para aclarar dudas y explicar ideas complejas.
Y para los niveles más avanzados, esto también resulta útil.
Así es como lo veo: imagina que vas al gimnasio para tu sesión habitual de cardio y pesas, y tu entrenador te dice que el entrenamiento de ese día va a durar dos horas sin descansos. Sin sentarte, sin parar, ni siquiera un minuto para recuperar el aliento o dar un sorbo de agua.
Así es como a veces puede sentirse el aprendizaje o la práctica de un idioma. Y, al igual que en el entrenamiento, hay momentos en los que es saludable parar, recuperar el aliento, relajarte… y luego continuar.
No tengas miedo de volver a tu lengua materna durante un rato. Sigues inmerso en el proceso. No olvidarás lo que has aprendido y no estás siendo “infiel” a tu proceso de aprendizaje.
El progreso no viene de forzarse sin parar, sino de la constancia, el equilibrio y de saber cuándo descansar.
El aspecto psicológico del aprendizaje de un idioma
También hay un componente psicológico muy importante que no debe pasarse por alto. No poder comunicarse con soltura puede generar frustración, ansiedad y cansancio mental. Tener pequeños “descansos lingüísticos” durante la clase, auténticos oasis de claridad, puede marcar una gran diferencia. Estos momentos aportan alivio, seguridad y equilibrio emocional, aspectos fundamentales en el aprendizaje de una lengua.
Beneficios de tener una profesora de español bilingüe o políglota
Estos son algunos de los principales beneficios de aprender español con una profesora bilingüe o políglota que comparta tu idioma:
– Experiencia compartida de aprendizaje
La profesora ya ha pasado por el proceso de aprender uno o varios idiomas extranjeros. Conoce las curvas de aprendizaje, los bloqueos y las dificultades, y puede ofrecer consejos prácticos basados en su propia experiencia.
– Comparación entre idiomas
Es posible comparar estructuras entre el inglés y el español (u otros idiomas), ver similitudes y diferencias, y utilizarlas de forma estratégica a tu favor.
– Proceso de aprendizaje más rápido
La comunicación es más fluida y no se producen “atascos” innecesarios al explicar gramática, vocabulario o pronunciación, lo que hace que el aprendizaje sea más eficiente.
– Reducción de la frustración y la ansiedad
El idioma que compartes con tu profesora se convierte en un verdadero salvavidas. Saber que siempre puedes recurrir a él genera confianza y tranquilidad.
– Anticipación de errores comunes
Una profesora bilingüe puede prever los errores típicos de pronunciación, fonética, gramática y comprensión que suelen cometer los hablantes de tu idioma, y trabajar sobre ellos de forma específica.
– Explicaciones más claras y precisas
Aunque los gestos, los recursos visuales y la inmersión son esenciales, especialmente al principio, contar con explicaciones claras en tu propio idioma resulta de gran ayuda para comprender determinados aspectos del español.
Encontrar el equilibrio entre apoyo e inmersión
A partir de aquí, siempre recomiendo a mis estudiantes que se relacionen lo máximo posible con hablantes nativos de español y aprovechen cualquier oportunidad de inmersión. Al mismo tiempo, es importante no descuidar el lado emocional y psicológico del aprendizaje de un idioma, que en ocasiones puede resultar solitario.
Por razones de eficacia, bienestar emocional y éxito a largo plazo, creo firmemente que contar con este tipo de apoyo lingüístico en clase, no solo es útil, sino fundamental.
Why Is It Important to Share a Common Language with Your Spanish Teacher?



